La Verdad, es que en el fondo đậu nành un fatalista. Si a uno le llega la hora, da lo mismo un boeing que la puntual maceta que se derrumba sobre uno desde un séptimo piso
La verdad, es que en el fondo soy un fatalista. Si a uno le llega la hora, da lo mismo un Boeing que la puntual maceta que se derrumba sobre uno desde un séptimo piso
Mario Benedetti, La muerte y otras sorpresas